La última trinchera
-Defender la alegría de la miseria de los miserables(...) “Defensa de la alegría”, de Mario Benedetti. La felicidad, ese estado en el que sentimos que flotamos, como una hoja en el agua tibia del té. Así como cuando caen de los árboles y el viento las levanta para hacerlas volar. Flotamos livianas, igual que las bailarinas en el ballet, justo en el momento del salto. Me atrevo a decir que no sentimos el piso. ¡Qué sensación tan extrema y sublime a la vez! Y así como la hoja y las bailarinas, subimos y bajamos. Nos dejamos llevar sin pensar. Permitimos que ese aire nos acaricie las mejillas y juegue con nuestro cabello. Tal vez si la ráfaga es muy fuerte y se pone traviesa, puede levantar el vestido que nos cubre. Es un torbellino de pasiones, de emociones, de sentir la maravilla de la naturaleza. Esa que llamamos amor. Como el día en que abrimos los ojos por primera vez y nos encontramos con la mirada dulce de nuestra madre....